Años bisiestos

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Años bisiestos, años siniestros…o resilientes

27 abril 2020. 9:00 am

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¿Consideras la crisis del covid-19 como algo catastrófico o como un suceso que nos puede hacer ver la vida de otra manera?

Cuando empezó este año 2020 escribí en mi blog sobre los años bisiestos y que generalmente a lo largo de mi vida habían sido “moviditos” y, como no podía haber sido de otra manera, poco antes de acabar el mes de enero despidieron a mi marido. Lo cual no vimos como algo catastrófico, sino como una oportunidad.  La “resiliencia” ha hecho que hace años dejara de ver los acontecimientos que no me gustan como algo negativo y malo para mi vida, sino como algo que me va a aportar cambios y nuevos aprendizajes en mi vida y la de la gente que me rodea.

Por aquel entonces, Lara, la directora de Flippity Flop, me pidió que escribiera un artículo sobre el tema, pero estuve buscando información y además de lo que sabemos sobre febrero con un día más cada 4 años para corregir el desfase entre el año trópico y el año del calendario, no encontré nada. Consulté a un par de personas entendidas en astrología y no tenían constancia de que estos años tuviesen algo más de especial por tener un día más, así que desistí. 

Años bisiestos
Foto: jmsilva

Hasta que esta mañana me desperté con la idea en la cabeza y recordando el refrán que leí no hace mucho sobre los bisiestos, “año  bisiesto, año siniestro”. Mi cabeza ha comenzado a pensar en varias cosas sobre este tema y lo que estamos viviendo este año bisiesto.

Y ¿qué os podría decir en estos momentos? Que una gran mayoría de personas estarán completamente de acuerdo con el refrán. Pero yo me sigo resistiendo (¡bendita resiliencia! ) a ver los acontecimientos negativos, catastróficos… como algo de lo que no se pueda sacar nada positivo. 

Cuando echo la vista atrás y veo las cosas que me han ocurrido en años bisiestos entiendo que todos esos hechos que consideraba negativos, horribles,... ahora, no son así. Por ejemplo, mis 4 abuelos se fueron en años bisiestos y, por supuestos, en esos momentos fue algo muy doloroso, el saber que no les volvería a ver más. Pero ahora me doy cuenta que siguen conmigo, en mi corazón, en mis recuerdos, en mis genes, siempre dándome fuerza. No los perdí, ¡¡siguen conmigo!! La depresión fuerte que tuve fue en un año bisiesto y ¡¡qué gran lección de vida si la coges por los cuernos y con ayuda vas descifrando qué te quiere decir y enseñar!! Y así con todo lo ocurrido en estos años, que también tuvieron cosas ¡¡muyyyy bonitas!!

Si nos paramos a analizar algunas de las cosas que están ocurriendo y estamos viviendo en esta crisis sanitaria, quizás podamos ver el lado positivo y en qué nos puede ayudar una actitud resiliente a cada uno de nosotros.

Años bisiestos
Foto: Kathryn Schipper 

Por ejemplo, seguro que todos tenemos a alguien cercano que o bien tiene la enfermedad, o ha perdido a algún familiar querido o incluso nosotros mismos hemos estado enfermos o hemos perdido a algún ser querido. Sé que parece muy triste morir en un hospital sólo, sin la compañía de algún ser querido, pero esto, no sólo está ocurriendo ahora, sino que ocurre siempre. Pero estoy convencida de que estas personas no están nunca tan solas como creemos, siempre están acompañadas de amor, compasión, agradecimiento, esas energías que nos rodean y que son más fuertes que una presencia física. Se nos olvida rápidamente que todo es energía y de esta manera todos estamos interconectados y no hace falta estar físicamente juntos para que haya una fuerte conexión entre esas personas, aunque se encuentren a kilómetros de distancia. Además, seguro que a todos nos ha pasado alguna vez, estar con un montón  de gente y, sin embargo, sentirse ¡¡tremendamente sol@!!

Estoy convencida de que las personas que están partiendo en estas fechas se van con más paz y amor que las que mueren todos los días de cada año que vivimos, que ¡son muchas!, pero no lo sabemos porque no nos lo dicen en las noticias. Recuerda que todos los días hay gente que se suicida, muere en accidentes, de enfermedades varias, etc…, pero no lo sabemos, no lo pensamos. Si fuese así ¿cómo estaríamos? ¿cómo podríamos vivir con esa carga? Y ¿creéis que a las personas que se han ido les gustaría vernos sufrir por el hecho de no haber podido estar con ellas?

También hay mucha negatividad en cuanto al trabajo, ya sea si tienes que ir a trabajar, como si trabajas desde casa, te han despedido o llevas tiempo en el paro; lo que veo es ¡queja! Y si sea la situación que sea, lo ves como una oportunidad, como un privilegio. Los que van a trabajar se están llevando los aplausos y la gratitud de la mayoría de la población (por desgracia ¡siempre hay excepciones como estamos viendo!), los que hacen teletrabajo quizá puedan descubrir la comodidad de no comerse todos los días los atascos, retrasos y aglomeraciones que sufrían a diario, y puedan disfrutar de ese tiempo de más que tienen. A los que han despedido, no desesperes, puede que a la vuelta continúes con tu trabajo, o puede que en este tiempo te des cuenta que no te sentías bien con lo que hacías y la situación te haga replantearte tu vida laboral, permitiéndote formarte o prepararte para lo que realmente deseas hacer.

Años bisiestos
Foto: AlessandroZocc

Y hay personas que están sumidas en la continua crítica y juicio hacia el gobierno, el vecino de enfrente, el que saca a pasear al perro, el que aplaude, el que no aplaude, el que encuentra el chiste en cualquier cosa, el que está todo el día sufriendo… ¿Qué tal si nos centramos en nosotros? Ver qué tengo que hacer para sentirme mejor y que en mi casa haya más armonía y pueda aprender de la situación. Creo que ninguno podemos presumir de estar llevando esta situación como si hubiese sido hecha para nosotros. Todos  tendremos momentos de rabia, frustración, tristeza, nostalgia… así que centrémonos en gestionar esas emociones de la mejor manera que sepamos. Y si no sabemos, podemos pedir ayuda a los profesionales que seguimos ahí para acompañar en esta situación especial. Mira qué puedes hacer tú frente a las cosas que te incomodan y no te gustan. Si las puedes cambiar, actúa, sino, no te quedes ahí anclado, pasa página.

Intentemos sacar lo mejor de nosotros en esta experiencia que estamos viviendo, desde el punto de vista del aprendizaje personal y como sociedad, para conseguir una mayor resiliencia con amor, satisfacción, compasión, humildad, altruismo, tolerancia, impermanencia y paciencia, como nos diría mi querido amigo Lama Geshe Ahbay Tulku Rinpoche. Y al que prefiera estar en el lado del odio, los celos, la ira, la insatisfacción, el apego, el ego, la impaciencia y el egoísmo, sólo decirle que es su elección y que así difícilmente conseguirá tener un atisbo de felicidad en su vida.

Démosle la vuelta al refrán “año bisiesto, año siniestro” y saquemos lo mejor de él.


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