Sobrevivir a las celebraciones navideñas: Kit de supervivencia

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Sobrevivir a las celebraciones navideñas: Kit de supervivencia

28 diciembre 2020. 8:00 am

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Las celebraciones Navideñas suelen ser muy estresantes. Hay un estrés por los preparativos, el tiempo escaso para ver a todos los que quieres ver o te lo proponen y conseguir acordar fechas. Todo este escenario origina un intenso estrés.

Hay también un estrés emocional originado por los que no están, las personas que no pueden acudir a la cita por el motivo que sea, las personas que hemos perdido por separaciones, rupturas, distancia emocional, o las personas que han fallecido, recientemente o hace tiempo. Estas fechas reviven en nosotros la nostalgia y el vacío que nos dejan.

Otra fuente de estrés psicológico o emocional son las circunstancias de la celebración: la familia, los que llegan tarde o demasiado pronto, los que no nos caen bien y con quienes estamos obligados a compartir unas horas, hermanos, los cuñados que ejercen el estereotipo de cuñado, abuelos, padres, niños inquietos, nerviosos, o simplemente insoportables. 

La monotonía y falta de creatividad pueden vivirse con resignación y apatía, lo que, unido a la obligación de tener buena cara y sonreír, desencadena irritabilidad

Hacer siempre lo mismo puede ser muy estresante. La monotonía y falta de creatividad puede vivirse con resignación y apatía, lo que, unido a la obligación de tener buena cara y sonreír, desencadena irritabilidad; siempre el mismo tipo de comida, las mismas gracias de alguno, los comentarios repetidos cada año, pueden ser muy irritables.

Sobrevivir a las celebraciones navideñas: Kit de supervivencia
Foto: duncan1890

A este panorama bastante común se añade esa obligación de estar “como si” lo vivieras encantado. Esto crea una disonancia entre lo que necesitas, desaparecer, y lo que requiere el protocolo de buenas prácticas familiares, sonreír. Esta disonancia a muchas personas les puede predisponer a la critica y el sarcasmo, formas encubiertas de agresión.

Ante toda esta avalancha de emociones incomodas, ¿qué podemos hacer para gestionar todo este caos emocional?

1.

Ante todo mucha calma

Puede ayudar enfocar las celebraciones con el ánimo de que, primero; pasarán, y segundo ; decirnos que podemos con ello, que todo saldrá bien.

Es importante no anticipar catástrofes; no es tremendo, lo soportaremos.

Para los que se convierten en anfitriones, el estrés logístico será enorme.

El estrés propio de la logística de la celebración; qué comprar, cocinar, a quién invitar, reestructurar posiblemente el espacio, la casa, los utensilios de la cena o comida, puede mitigarse con nociones básicas de gestión del estrés. 

2.

Gestión del tiempo

Adelantar lo que se puede adelantar. Planificar quienes estarán, que falta, qué comprar y dónde, y qué puedo empezar a hacer ya.

Qué es lo importante y urgente, qué puede esperar a pesar de ser importante y qué puede dejarse para el final o incluso prescindir de ello.

En el día de la celebración, gestionar el tiempo adecuadamente es fundamental para evitar el desgaste emocional y físico.

3.

Relajarse

Respirar, cuidarse, insisto en no anticipar, aunque cada año pase lo mismo.

Pedir colaboración si es necesario. No tenemos por qué llegar a todo y además no somos perfectos, se admiten los errores.

4.

Superar el estrés emocional

En la celebración hay que gestionar situaciones incómodas. Hay bromas que molestan por repetición o porque quien las hace nos resulta insoportable. Otros pueden estar tristes, bien porque las fechas les traen recuerdos de pérdidas o porque han tenido en su vida una educación donde la alegría no estaba permitida. Incluso quién estando triste tiene que aparentar alegría porque se lo impone así mismo o siente que le es impuesto.

Ante estas personas o sus comentarios, que nos resultan incómodas, incluso aversivas, caso típico del cuñado que se mete en su papel, piensa que para él, increíblemente, tu eres su cuñado o cuñada, si bien puede ser cualquier otro personaje de la situación, podemos intentar mirar con ojos de investigador. Mira a los que no soportas con curiosidad de antropólogo y no entres en la discusión que estarán encantados de empezar.

Si estás triste, puedes simplemente ser amable y aceptar la tristeza

Sobrevivir a las celebraciones navideñas: Kit de supervivencia
Foto: duncan1890

Si estás triste, puedes simplemente ser amable y aceptar la tristeza.

Si lo que estás es irritable o enfadado, respira y reflexiona a qué obedece tu enfado, ante qué estás reaccionando. Esto es la regulación emocional.  ¿Es adecuado en forma, intensidad y duración? Tal vez son los pensamientos que pasan por tu cabeza sobre lo que no soportas los que te provocan el enfado. En este caso déjalos ir y no te enfades por estar algo enfadado, poco a poco desaparecerá si no lo empeoras diciéndote que la situación es insoportable.

Si es otra persona quién está triste o enfadada, acepta sus sentimientos. Deja que ella se encargue de sus propias emociones, es bueno que hable si quiere, sin obligarla, pero no te dejes contagiar.

La situación especial originada por la epidemia, con el miedo a los contagios, el enfado por la frustración de ver limitadas algunas elecciones, la tristeza por posibles pérdidas de seres queridos o cercanos, hace que el estrés emocional y el que acabamos de bautizar como “estrés logístico”, sean posiblemente más agudos.

La situación especial originada por la epidemia, con el miedo a los contagios, el enfado por la frustración de ver limitadas algunas elecciones, la tristeza por posibles pérdidas de seres queridos o cercanos, hace que el estrés emocional y el que acabamos de bautizar como “estrés logístico”, sean posiblemente más agudos

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Foto: Foto: duncan1890

Date permiso para ir a tu ritmo, si no apetece celebrar nada, no te culpes, no te obligues, puedes decir no.

Si alguien tiene miedo, lo podemos respetar: lo compartamos o no, es su miedo, y tiene derecho a decidir lo que le parezca. También hay muchas personas que por prudencia no van a celebrar nada, unos para no contagiarse, otros para no contagiar. Esta postura es la recomendada por todas las organizaciones sanitarias y seguirla es la responsabilidad de cada uno y respetable para los que son menos prudentes.

Las prohibiciones, recomendaciones o el miedo, impedirán una celebración que a muchos sí les gusta y disfrutan. Nuevamente aceptar la situación sin pensar en lo que debería y no debería ser, será de ayuda para ello. Es una situación incómoda y triste si deseabas esta celebración y ver a los que quieres o aprecias, no es catastrófica. No te ayudará castigarte pensando en lo terrible que es no estar con los que quieres.

Las prohibiciones, recomendaciones o el miedo, impedirán una celebración que a muchos sí les gusta y disfrutan. Nuevamente aceptar la situación sin pensar en lo que debería y no debería ser, será de ayuda para ello

Solo hay alguna cosa que tiene muy complicada solución: las luces que el vecino de enfrente pone en su terraza y ventanas, que pueden convertirse en un instrumento de tortura muy potente, y los langostinos acorchados que casi seguro te caen.


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